A punto de terminar … ¿ahora qué?

La carrera está a punto de terminar. Pero tampoco le prestas demasiada atención a ese final inminente porque estás más pendiente de acabar el maldito TFG.

Pero ahora de verdad: ¿Qué vas a hacer? ¿Un voluntariado? ¿Un máster? ¿Otra carrera? ¿Trabajar?
Es una decisión realmente difícil y agotadora, sé de lo que hablo, me tocó tomar esa decisión dos años atras.

Sabía más o menos que no quería seguir estudiando, así que un máster estaba descartado. Fue durante el vuelo a nuestro viaje fin de carrera a Gran Canaria cuando la decisión apareció. De verdad … fue así, simplemente lo sabía de repente. Sabía que iba a volver a mi páis natal – Alemania. Aun no tenía el TFG terminado, pero mis expectativas de encontrar un trabajo decente de periodista en Cuenca … os podéis imaginar.

Así que tomé esta decisión o la decisión me tomó a mí … a saber.

Volver a Alemania, después de ocho anos no fue fácil, pero mereció muchísimo la pena. Mientras seguía escribiendo mi TFG, trabajé como camarera en un café y como reponedora en una tienda de bricolaje.

No era el curro de mis sueños (aunque sigo trabajando en el café porque me gusta), pero tenía trabajo y llegaba sin problemas a fin de mes.

Y ahora, casi dos años mas tarde, trabajo en proyectos para una empresa automovilística en una agencia de comunicación y marketing. No es un periódico, ni la radio, ni tampoco la tele. Y tampoco trabajo del todo como redactora. Por supuesto que hay días que quiero gritar, coger el coche e irme.
¿Cambiaría algo? No. No eres periodista o redactor de un día para otro. Esto es como aprender a andar. Paso a paso. Caes. A veces no quieres volver a levantarte. Pero … seamos  sinceros. Esta es la vida que TÚ has elegido. Que YO he elegido. Podría haber sido traductora o camarera. Pero soy periodista. Es mi  vocación. Y la tuya si lees esto. 

Aprender a veces duele. Pero merece la pena. 

Así que, elige lo que quieras. No hay malas decisiones, solo experiencias. Eres libre de cambiar de opinión en cualquier momento. Pero tienes que ser tú quien decide qué hacer después de la carrera. Cualquier opción es buena, mientras que tú mismo la hayas tomado.

“Twittadicta”

Twitter
Fuente: Wikimedia

Siempre he sido una aficionada a las redes sociales, he probado mil diferentes, hasta que al final me he quedado con cuatro – Facebook, Twitter, Instagram y LinkedIn.

Sin embargo, nunca, nunca, nunca he llegado a usar Twitter tanto como ahora. Estamos, como cada semestre de exámenes. Pero, sinceramente, el segundo semestre de 3º es el peor, con diferencia. Y ahora, en época de exámenes, estoy constantemente delante de apuntes, resumiendo, leyendo, estudiando. Creo que nunca he estudiado tanto y jamás me he hecho ningún resumen. Por lo tanto, os podéis imaginar el tiempo que tengo para informarme. Tiende a cero y va bajando. Y justo ahora, cuando menos tiempo tengo es cuando más necesidad de estar informada tengo. Murphy, claramente. Sí, estudio Periodismo, debería tener esa necesidad siempre, pero creo que no la he “descubierto” hasta ahora, al menos no con ese ímpetu. Una cosa muy rara.

Y dado que no tengo tiempo, ¿qué hago? Pues meterme en Twitter y bajar mi timeline. Dado que casi siempre lo miro en el móvil, apenas abro ningún enlace porque me desespera la lentitud que tiene mi móvil a veces y muchas páginas, a estas alturas, todavía no son aptas para móviles. Y eso me exaspera. Así que, táctica de “luego lo leo en el ordenador” y nunca lo lees porque se te olvida. Para evitar eso me apunto los enlaces en Evernote, peeeeeeero, se me olvida que he apuntado algo cuando llego a casa. Así que, muchas veces no consigo leer más allá de los tweets. Y no, no estoy para nada informada. Claro que sabes algo más, te sabes ya los escaños de las Elecciones Europeas 2014 de memoria porque las has leído 30 veces en 30 cuentas diferentes. Te encuentras con tweets tontos que te hacen pensar por que sigues a determinada persona. ¿Pero informado? Ni de lejos. Eso sí, miras el Twitter en cada momento libre que tienes fuera de casa, esperando a tus amigos, en el supermercado mientras esperas en la caja o en el autobús. Cualquier rato libre es un intento de saber lo que ocurre en el mundo.

También me he dado cuenta de que desde que estoy de exámenes interactúo mucho más con la gente por Twitter. Ya lo hacía antes, pero ahora mucho más. Es como una especie de llamada de socorro, un “hola, sigo aquí, no he muerto entre tanto papel”. Y te hace la mayor ilusión del mundo cuando alguien te contesta o te retuitea o marca un tweet tuyo como favorito. En cierto modo, se convierte en sustituto del contacto humano, otra forma de vida social. De verdad, menos mal que es temporal, al menos para mí…

Espero que los exámenes terminen pronto. Seguiré leyendo en Twitter, pero al menos podré leer artículos y análisis cuándo y cuánto quiero. Vamos a comprobar si mi necesidad de información sigue o si es solo algo pasajero. Pero, mejor lo primero, ¿no?

Blog Nº175

Desde que empecé la carrera la verdad es que he perdido la cuenta de la cantidad de blogs que hemos tenido que crear. La mayoría de ellos ya no existen. Al menos eso quiero creer. Porque como dicen muchos: lo que una vez haya estado en Internet no se borra nunca del todo. Pues, bueno, tiene sus ventajas y desventajas. Qué le vamos a hacer.

Sin embargo, este es mi blog personal, el mío y de nadie más. Por eso lleva mi nombre. Y con lo raro que es, dudo mucho que haya alguien más en el mundo que se llame igual que yo. Habrá que agradecérselo a mamá.

Espero que poco a poco pueda ir colgando todo el material (bueno) que he elaborado a lo largo de mis ya tres años de carrera de Periodismo. Además, esto tomará forma de cajón de sastre, hablaré de lo que más me apetezca en ese preciso momento. Pues, que nadie se asuste por la variedad temática.
Ya nos iremos conociendo. Digo yo. Quien quiera.